Gran parte de mi adolescencia y después en la vida adulta me la pasé enfocándome en lo que no tenía: no tenía un cuerpo que me agradaba, mis padres no me daban lo que yo quería, mi mente no era todo lo sana que debía ser, no tenía suficiente tiempo libre, no era suficientemente inteligente, no tenía suficiente disciplina,…No tengo, no tengo, no tengo…Uaaaaaaaaaahhhh!!!!! Una cháchara mental terrible que, lejos de acercarme a la felicidad, me alejaba. Ponía el foco en ese punto negro del que habla este precioso vídeo y no abría la perspectiva. No me fijaba en la vida privilegiada que tenía, en un cuerpo sano que me permitía andar, bailar, saltar, reir, hablar, llorar, amar. No me fijaba en que mis padres me trataron de dar todo el amor y cosas que pudieron, una hermana con la que compartir momentos, una familia amplia en la que apoyarme, unas amigas con las que disfrutar. No me fijaba en que tenía una casa bonita y una cama cómoda y caliente donde dormir todos los días, en la suerte de vivir en una ciudad tranquila y un país pacífico y en democracia. Y así un largo etcétera.

A día de hoy he aprendido la lección y abro la perspectiva, tratando de enfocarme en todo lo bueno que tengo y en lo que quiero, en todo lo bueno que está por venir. Agradezco a la vida y al universo o a quien haga falta, por las cosas que me da y me dará la vida. Intento vibrar alto, en emociones y pensamientos.

Nuestra mente, a través de la evolución, se ha programado para enfocarse en lo que no quiere, en lo malo, en los peligros. Sin embargo, la humanidad ha evolucionado y, muchos de los peligros que había antaño, el oso, el dientes de sable, el terrible frío fuera de las cavernas, en las épocas de hambre, no existen para millones de personas en el mundo desarrollado. Desafortunadamente, hay aún millones más que están lejos de vivir en unas mínimas condiciones. Pero nosotros, si usamos las nuevas tecnologías es, precisamente, porque ya estamos muy lejos de aquellas condiciones y peligros que mencionaba. Ya no tenemos excusa para cambiar los malos hábitos de nuestra mente, para reprogramarnos y enfocarnos en la vida que queremos.

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Pasa un día maravilloso y enfócate en la que quieres.
Con Amor
Eva